21.8.09

Todo me sale mal

Después que el gobierno hábilmente un día antes del partido de México y USA anunció que prácticamente estaremos encuerados y con hambre muy pronto. Me decidí a ir a hablar con ellos ya que como a mi me vale pito el fútbol, soy de los tres o cuatro weyes que no se les olvidó la catastrófica noticia con dos putitos goles en el azteca.
Y pues entonces que me lanzo ¿no? y que me voy a buscar a Calderón, para decirle que no manche, que nos eché la mano, que se acuerde de cuando era un simple ciudadano buen pedo.
Peeeeeeeero no me recibió aunque por el momento pensé que me había ido mejor ya me me topé al secre de hda que había tenido una junta tres horas antes y todavía intentaba llegar a su vehículo sudando paso a pasito, que lo alcanzo y que le digo:
Compadre yo soy gordo también, no creas que es personal, pero se me hace muy pasado de riata que nos quieran ensartar más cuando se ve que al menos en tu mesa no hay muchas carencias que digamos.
Tonz que voltea a verme acá bien gandúl y que me dice:

Mira pinche Satan® yo no voy a decirte cómo hacer tu chamba ¿o si?

Y pus que le contesto:

No wey pero mi chamba no es cogerme a la banda yo nomás escribo para vivir.


Y que me dice:

Bueno ¿cuál es tu pedo?

Y que le digo:

Lo que comes wey, mírate nomás! Y así le pides a la banda que gana 3mil pesos al mes, ¿que se apriete el cincho?, no la chingues.

Tonz que me contesta bien acá:

A ver wey tu dime qué quieres qué haga...

Y yo como siempre improvisando salí con una mamada y le dije:

Wey no sé, come menos como lo haremos todos wey, no sé comete... no sé, tus corbatas por ejemplo.

Que me ve bien culero y que me dice:

Cámara cabrón pa que veas que le atoro me chingaré mis corbatas.

Y yo por un momento me sentí mejor que Juanito en Iztapalapa, pensé que mi logro de que el secre comiera puras corbatas, nos ayudaría con la crisis y ahorraríamos millones de pesos para el país.
Pero no contaba con su astucia, el wey come corbatas pero lo malo es que cada una de sus corbatas cuesta al rededor de cincuenta mil chuchos y como de una sentada se chinga como 35, pues ya mejor ni hacemos cuentas.

Ok, la cagué, yo sólo quería ayudar.



Les prometo que el lunes le diré que me echo para atrás en mi propuesta, nos sale más barato rellenarlo con pozole que con seda.

Lo siento.